Vengo siguiendo hace tiempo las controvertidas opiniones que genera el denominado Proyecto Goya y sus últimas derivaciones, a partir de la posición adoptada por el distinguido ciudadano Rodolfo Insaurralde y la respetuosa e impecable contestación del Sr. Javier Bovino.
Tomaré este caso “testigo” como ejemplo de muchos para reflexionar sobre.. El ser goyano actual.
Veamos: unos están a favor y otros en contra. Hasta allí todo normal. Me puede parecer bien o no y me manifiesto en consecuencia. Lo apoyo con fundamento o lo critico y desapruebo de la misma manera. Lo que no debería ser es que públicamente en la defensa o en la oposición se llegue al extremo de descalificar, agraviar y calumniar. Esto ocurre a menudo. Al compoblano que piensa y se expresa distinto sobre temas puntuales que hacen al interés de nuestra comunidad como sería este; “se busca deshacerlo”.
A partir de aquí seré polémico. Algunos podrán compartir mis conceptos; la mayoría lo dudo…pero por favor, antes de “caerme con todo” los invito a reflexionar pues únicamente me motiva aportar modestamente; para en todo caso intentar modificar actitudes personales y grupales que nos vienen dañando mutuamente y perjudican a nuestra querida Goya.
Después de la pujanza de años muy lejanos, en la actualidad los goyanos estamos como estamos porque somos como somos… orgullosos cuando rememoramos el pasado que fuimos. Pero, ¿dónde estamos hoy?. Según dicen, entre las cinco ciudades más pobres del país….-
¿Quiénes fueron y son los culpables de la Goya de hoy?. La respuesta espontánea más escuchada es — son los políticos!– ellos, los que gobernaron y hoy nos gobiernan tienen la culpa de todos nuestros males!!.. De la misma manera que es ampliamente mayoritario escuchar –yo no soy político, no me meto en política. Son todos “chorros”– pero..: ¿quién los elige y vota?. Usted; el soberano.
Por lo tanto si está tan claro quienes son los culpables, dedique parte de su tiempo libre a participar en política para intentar mejorarla y desplazar a los crápulas. Es la única manera. Debe separarse el “asco” que generan los políticos, del “asco” a la política. Con ella se convive todos los días de nuestras vidas. Involúcrese en política partidaria o en política gremial, barrial, etc. Se equivoca si cree que con votar y pagar sus impuestos eso lo convierte en un ciudadano ejemplar. No es así. Hay que hacer algo mas por la comunidad donde uno vive. Hay que aportar en la medida de nuestras posibilidades.
Rescato y hago mención y agradecimiento especial para todos los goyanos que conocemos que trabajan denodadamente en asociaciones caritativas, cooperadoras, asociaciones sin fines de lucro … En fin, las personas que hacen cotidianamente por nuestro prójimo. También a los donantes anónimos; (no tanto a los que lo hacen publicando a “los cuatro vientos”). Hay miles de goyanos solidarios…deberían ser mas.
Hecha esta aclaración que no podía obviarla, trataré de profundizar en la médula de lo que considero es ocasionante del problema local. Los goyanos en general somos “jodidos”. A que me refiero: indolentes, individualistas, a veces envidiosos y alguna que otra vez resentidos sin razón. También existen unos pocos que “viven del chisme” o cuando no lo tienen lo inventan ! Sembrando cizaña hacia el semejante con quien luego sin sonrojarse comparten un mate, o un café en rueda de “amigos” por no decir reuniones en mesas familiares.
Son calificativos fuertes los que empleo para caracterizar en general al “ser goyano actual”. Probablemente usted no tiene entre sus defectos estos que mencioné; de manera que le ruego no se sienta aludido.
Pero mire a su alrededor. Salvo excepciones; al emprendedor o trabajador laburante que le va bien y progresa, en vez de ponderarle y alegrarse, tratan de encontrarle algún flanco débil para menospreciar sus logros o enlodar su nombre. Al que desinteresadamente asume una responsabilidad ciudadana para hacer algo específico por la ciudad y sus vecinos lo mismo. Críticas y más críticas. Ni hablar del que por alguna razón sufre un tropiezo… No se usted pero escucho de vez en cuando como se solazan con la desgracia ajena.
Estas miserias que reconozco no son patrimonio exclusivo de los goyanos están cada vez más acentuadas entre nosotros. En consecuencia lo invito a pensar; nos está contaminando la mediocridad, la desunión, la inacción. Así una comunidad es imposible que salga adelante.
Y es un poco lo que ocurre con el Proyecto Goya a que hacía referencia al comienzo. Tras la publicación de la carta del artista señor Insaurralde y la reflexión del periodista señor Bovino, leo en un portal (Goya Opina) una sarta de opinantes. Muchos de ellos, “le saltan a la yugular” tanto a uno como al otro. Así también a los que están a favor del proyecto o en contra. El debate degenera en un “torneo de malos ladrándole a la luna”. Si tiene tiempo fíjese si exagero. Es más, cuando alguien escribe o se expresa sobre algún otro tema que puede ser opinable, lo mismo…..la descalificación, el agravio, la calumnia, la difamación gratuita por lo general predominan. Algunos se animan a firmar. Otros se esconden tras seudónimos.
Así no goyanos!!!
Señor Rodolfo Insaurralde. Si me permite le doy mi opinión….. saber reconocer errores propios y equivocaciones engrandecen la personalidad del ser humano. Creo sinceramente que cometió una equivocación al manifestar que devolverá la distinción con que Goya lo honró si no se cumple su deseo. Lo invito a que recapacite. Sería un bello gesto de su parte. Atentamente.


Procesando... 



























Jueves, 10 de Noviembre de 2011 a las 3:39 pm
VEAN ESTE ENLACE, VIENE BIEN…
Jueves, 10 de Noviembre de 2011 a las 8:43 am
Excelente opinión, esa torre no va a cambiar ni va a dar ningún beneficio a Goya
Miércoles, 9 de Noviembre de 2011 a las 7:27 pm
REALMENTE BRILLANTE, SINCERO Y CON VERDADERA AUTOCRITICA DE LA CUESTION Y COMO GOYANO LA VERDAD ME ENORGULLEZCO QUE QUE SE PUEDA DISENTIR CON LA ALTURA, EDUCACION Y SENSATEZ DE ESTE ARTICULO PORQUE ASI CRECEMOS.- UN ABRAZO
Miércoles, 9 de Noviembre de 2011 a las 3:13 pm
El artículo es EXCELENTE….
El tema planteado, es mi “caballito de batalla”, lo menciono una y otra vez, mi tema recurrente ..q aquí Pipí lo desarrolla muy bien actualizado y ejemplificado…
Comparto plenamente sus conceptos y algunas de sus frases las he repetido hasta el hartazgo en mis comentarios de esta página, desde siempre….pero se actualizan toda vez que el ritmo cotidiano de la ciudad, se altera con noticias como la Carta de Insaurralde.
A Horacio le digo que hace un año se viene hablando de esto, digo del Proyecto Goya, trabajando de manera perseverante desde las instituciones idóneas en patrimonio cultural y específicamente arquitectónico. Con mucho compromiso y responsabilidad, poniendo lo mejor de uno mismo. Pero como lo digo siempre, sus mentores no bajaron la información a quienes deberían haber sido sus primeros y principales destinatarios: la ciudadanía goyana toda.
Volviendo al “ser goyano”, les cuento q luego de haber vivido mis años de facultad en Resistencia, mi amiga y compañera de estudios, me despidió del lugar diciéndome: “no te goyanices”… y todavía resuenan en mis oídos esas palabras cada vez q alguna situación requiere de mí una postura, opinión o acción. Al menos lo intento y hago el esfuerzo…lo estoy logrando..es q no se termina nunca…
Pero, cuando en rueda de amigos, alguno (cuya partida de nacimiento no menciona a Goya) hace referencia a como somos los goyanos…se armaaaaaaaaaaa….y si a eso le agrego q yo le doy la razón, ni les cuento la q se armaaaa.. ¿por qué somos así?… y en el debate de los comentarios de actualidad, sin ir más lejos, se puede ver q si el opinante no registra su nacimiento en Goya ya está desacreditado, ese nomás ya es motivo para hacerlo callar, no importa si la mitad o más de su vida la pasó acá, si sus hijos nacieron acá, o si trabaja y piensa morirse en esta ciudad…
Otra situación q vivo seguido es q si alguien q no me conoce, dice: “no parece q sos goyana”… Los demás esperan q yo estalle, y yo digo “gracias” ….y la embarro peor ….
Escribí este párrafo en un artículo mío, hace un tiempo..y me parece muy actual:
“¿Por qué hay tanta actitud irascible? ¿Por qué nos cuesta reconocer que lo mejor que nos puede pasar es tener pensamientos divergentes? Si todos pensáramos igual, ¿qué necesidad habría de ir a elecciones? ¿Por qué el otro no puede pensar diferente? ¿Por qué no lo acepto? Y lo que es peor aún: ¿Por qué se pretende cambiar a cualquier precio, con ofensas, odio e intolerancia, esa opinión que ha osado diferenciarse de la mía?… ¿Cuál es el verdadero interés en callar la voz del otro que no piensa como yo?”
Y como somos argentinos, quiero compartir c uds.: “ASI SOMOS”.- http://www.goyaopina.com.ar/?p=5710
Viene como anillo al dedo, …aunq lo haya escrito en Goya Opina hace casi dos años…
Me gustó el artículo de Pipí. Saludos cordiales en esta tarde calurosa.
Miércoles, 9 de Noviembre de 2011 a las 1:06 pm
Comparto, sus palabras, sobre los goyanos, la verdad a veces actuamos de esa manera, intento cuidarme un poco pero bueno me sale el goyano de adentro.
Me da vergüenza estar dentro de las cinco ciudades mas pobres del país, que nos llevo a eso usted lo sintetiza muy bien, nosotros mismos.
La Verdad que considero la equivocación del señor Rodolfo como usted la llama, sea considerada como la gota que derramó el vaso, abrió la polémica, y generó el debate, sin eso nadie hoy estaría hablando del tema.