Desde muy joven abracé la política con pasión y tuve el orgullo que la mayoría de la ciudadanía en varias oportunidades me diera su respaldo en las urnas para representarlos en el parlamento provincial y nacional. De manera que entre otras cuestiones, a lo largo de ese tiempo fui observando los comportamientos políticos personales de una gran cantidad de integrantes de lo que algunos llaman “la corporación política”, cada vez más denostada por el ciudadano “de a pie”. Ese, (son muchos) que dispuesto siempre a quejarse manifiesta no ser político y se jacta de ser independiente.
Ese mismo que al primer ofrecimiento de un puesto, cargo o negocio, venga de donde venga acepta pasando a ser dependiente. A partir de ese momento cae en pendiente por los compromisos políticos asumidos quedando “prisionero” de sus manifestaciones de otrora: “NO SOY POLITICO. LA POLITICA NO ES PARA MI”; …fue hasta que le ofrecieron el puesto, cargo o: negocios con el estado que le otorgue pingues ganancias haciendo crecer su comercio o empresa. (Piense en el empresariado argentino contratista, concesionario, “subsidiario”, “casinero”, etc.) Excluyo al comerciante o verdadero empresario que arriesga, invierte y produce y se esfuerza sin esperar ni pretender mas que algún crédito de fomento y que el estado “no le ponga el pie encima” poniéndole trabas o esquilmándolo con impuestos que al final, presume con cierta razón, van a parar al oscuro túnel de la corrupción o a bancar “fiestas” demagógicas y populistas de corta duración a las cuales no es invitado… pero las paga !.
Siempre sostuve que el clientelismo es plural en la política. Se critica ligeramente al “pobre ignorante” que por un plan, subsidio, bolsita, etc. vota a “tal”. Y usted, ¿a quién cree que banca y vota “CALLADAMENTE”, (eso si), ese empresario o comerciante que goza de las pingues ganancias a las que le hice referencia?… Al mismo, a ”TAL”!. No obstante ello conozco varios de esos favorecidos que en círculos sociales pontifican, criticando a los políticos y gobiernos de turno..¡ mientras lucran con él !…
Créame estimado lector que gracias a Dios, entre mis defectos no está el resentimiento. Si me ha rebelado siempre la hipocresía y el cinismo de ciertos ciudadanos poderosos que vituperan contra la política rasgándose las vestiduras cual impolutos.
En consecuencia, la clientela de la política, ¿es singular?. ¿Es”la masa” la que no sabe votar y por lo tanto culpable de los malos gobiernos?. No, la clientela es plural. Punto y aparte.
Le habrá llamado la atención como titulé este comentario. “POLITICOS ARGENTINOS CON INCONTINENCIA VERBAL Y ASOMBRO - DUCTILIDAD QUE SE HABLAN ENCIMA”.
No es un fenómeno nuevo, “más viejo que Matusalén” pero que se ha incrementado de manera alarmante en la política argentina en general. Dejé la función pública en el año 2001 cuando “la gente” exigía que se vayan todos!; y hoy transcurridos diez años observo, con excepciones, que siguen estando casi todos los de aquel entonces!. En buena hora por ellos; el soberano los volvió a votar una y varias veces ratificándoles la confianza después de haber clamado .. ¡que se vayan todos!.
Llegado este momento en pocas líneas trataré de justificar el título. Es Increíble la capacidad de muchos de ellos, tanto los que figuran en las marquesinas como primeras figuras, como de los “actores de reparto” para interpretar cual si fuera una obra de teatro o una película, distintos “papeles” según las circunstancias a que los obliga la supervivencia “política”. En efecto, desde que alguien inventó la transversalidad, EN LA POLITICA ARGENTINA VALE CASI TODO; y esto que hizo trizas ideologías, principios y la ética política, destrozó en la mayoría de los casos a los partidos políticos argentinos. Posibilitó que hoy uno vea o escuche hablar con una autoridad que a veces conmueve, (para el que no conoce su pasado) a una gran mayoría de encumbrados hombres y mujeres políticos defender ideas, programas y modelos actuales, con una “cara de piedra” que realmente resultan un grotesco por no denominarlos de otra manera. Hace unos años decían, hacían, y apoyaban “una cosa” y hoy todo lo contrario, y además critican lo que abrazaban antes!!
SE HABLAN ENCIMA! y cuando alguien se atreve a recordarles “su pasado”, PRETENDEN SOSTENER “YO NO FUI ESE/A”, o intentan apelar a argumentos rebuscados que son pretextos para pretender justificar su pase de vereda o cambio diametral de su postura y trayectoria anterior. Algo así como - antes me oponía “porque eran otras las circunstancias”- “ahora apoyo porque son otras las circunstancias” y viceversa. ¡Qué jueguito de palabras!, ¿no?.
En esa farsa se desempeñan muchos de nuestros funcionarios y políticos argentinos de todos los niveles, salvo excepciones.
Por poner un ejemplo: antes fue peronista de Perón, luego menemista, (el mejor presidente de la historia lo calificó el extinto Néstor Kirchner) después duhaldista, ahora devenido fervoroso kirchnerista - cristinista y por lo tanto crítico acérrimo de los últimos. Todo eso en un militante justicialista no es criticable; pero ver esto y escucharlo de Gobernadores, Senadores, Diputados, ministros y funcionarios de menor nivel, que han venido siendo y son funcionales a cualquier gobierno de cualquier signo político siempre y cuando les permita “sobrevivir”, y desde esa función acomoden obsecuentemente al momento su discurso y accionar sin el menor recato, realmente cuesta digerir. ¿Sabe porque desde mi modesto punto de vista?. Porque ese político mas allá de sus capacidades y dotes para gobernar, legislar o dirigir cualquier organismo del estado Nacional, provincial o municipal, demuestra que es un acomodaticio dispuesto a tolerar y aplaudir cualquier “modelo”. Antes participó “combatiendo al capital”. Mas tarde a rajatablas, las políticas “neoliberales de los noventa”, de la misma manera que hoy se aferra y defiende como un soldado bien disciplinado al modelo “progre”o (”¿capitalismo de amigos?”) que según manifiesta está en las antípodas. Es decir ejemplificando nuevamente: Antes de ayer defendió el modelo de Perón y Eva. Ayer el de Menem y Duhalde. Hoy el de Néstor y la Sra. Cristina. ¿Alguna similitud entre ellos?. Noo! pero el es funcionario o legislador y quiere seguir siendo.
Así fueron y siguen mutando sin problemas. Le daré algunos ejemplos más notorios por lo conocidos.
Compartí una banca en la Cámara de Diputados de la Nación con algunos. A saber: Carlos “chacho” Alvarez, ¿recuerda, uno de los artífices del Gobierno de la alianza UCR-FREPASO, Vicepresidente de la Nación hasta que renunció por no bancar la banelco del Senado. ¿Qué fue de él?. Desde el comienzo del gobierno del Dr. KIRCHNER, designado funcionario de su gestión y todavía sigue en algo referido al Mercosur; si bien con perfil bajo, cuando puede se lo escucha ejerciendo una férrea defensa del oficialismo actual.
La señora Nilda Garré ya diputada en época del FREJULI, (peronista) luego Frepasista y ahora Ministro de la gestión Kirchnerista. No pierde oportunidad de despotricar contra todo lo anterior.
Oscar Lamberto, presidente de la comisión de Hacienda y Presupuesto de la Cámara por aquel entonces, fanático Menemista, hoy auditor de la Nación con marcada coloratura oficialista.
Un tal Díaz Bancalari, “El primer aplaudidor de Menem” y Duhalde; hoy escudero del Kirchnerismo sigue siendo Diputado de la Nación.
Miguel Pichetto otro diputado ferviente defensor de las políticas “neoliberales” impulsadas por Menem, actualmente Senador y presidente de la bancada oficialista!!.
La señora Dulce Granados y su esposo; ella eterna Diputada, el intendente “vitalicio” de Ezeiza. En su quincho festejaban junto a Menem en las buenas épocas. Hoy son ultra kirchneristas y siguen festejando.
Y los Fernandez. Uno que proviene del más puro Duhaldismo sigue pontificando desde el Senado. No se le mueve músculo alguno para vociferar sosteniendo ayer una cosa, hoy lo contrario y mañana lo contrario !!. El otro; bastó que dejara el gobierno para luego de un tiempito empezar a recordar con alabanzas al gobierno del fallecido ex-presidente.. ¡y pasar a criticar sin disimulo al Cristinismo!
Que decir de otros como por ejemplo Alicia Castro azafata de origen gremialista. Llegó al congreso nacional de la mano del justicialismo, luego se hizo de la Alianza, después con Néstor Kirchner Embajadora en Venezuela y ahora con Cristina, flamante Embajadora en Inglaterra ! (¿Sabrá murmurar el inglés?)…
Y por último, para no hartarlo con otros ejemplos doña Cristina Fernandez de Kirchner. Mas allá de su militancia conocida en su juventud y de su inteligencia, fue encaramándose al amparo de su marido hasta lograr la bendición de EL para ser candidata a Presidente de la Nación. El, antes, desde una lejana Provincia Patagónica irrumpe en el escenario grande de la política nacional apadrinado por el Dr. Duhalde sin el cual jamás hubiera llegado a ser el Presidente de la Nación Argentina. Y ¿qué hacen al poco tiempo de llegar al pináculo del poder? Denostar a quien les abrió el camino presidencial !! Increíble pero real.
Que conste que la versatilidad de estos políticos no es patrimonio exclusivo del Justicialismo. Los hay en la mayoría de las agrupaciones políticas de Argentina. En el Liberalismo de Corrientes, partido al que pertenezco hasta el presente, también. En la actualidad por ejemplo, una señora a la que alguien bautizó “la dama de hierro” está haciendo equilibrio en la cuerda caminando hacia otros “lares”. Su ahijado político, un tal Facundo inventado Liberal fue candidato a concejal en Capital. Como no salió, a los pocos días… “voltereta en el aire” para caer parado con un cargo en la Municipalidad, reducto del Kirchnerismo, opositor a la alianza ECO que integra el Partido. ¡Qué cara!- ¡ qué triste !.

Procesando...



























