Veo pasar la vida en brusca marejada, el devenir un lascivo espacio en que el hombre cuenta y la sociedad lo arroja en estos tiempos en ejercicio de andar donde lo bueno pasa a lo horrible, toma fuerza y se convierte en una cruenta lucha capaz de transformar cualquier sustento.
Allí está el estribillo que repite mi conciencia –por qué- para mi lo horrible es mas potente que lo bello. Una sola alucinación quizás enajena mis sentidos y ya no sé cuál es la diferencia.
Solo sé que lo bello extasía el alma, devuelve claridad, aurora, aflora el amor y la esperanza, es brillo incandescente que rodea. Está en la mirada, en el gesto, en la palabra, en la acción. Es natural complemento del corazón que desenvuelve, transforma lo cotidiano en un florecer vivo, aflora en la propia pupila con sólo mirar un rostro.
Ver la mirada de un niño, su sonrisa es un rastro bello, de un harapiento que humildemente requiere ayuda, también es bello. Lo bello no es solo exterior sino crepuscular.
Lo horrible se regodea en el contorno, se adueña de sueños, esparce hiel, veneno, difícil excluirlo, aflora rapaz exagerado a soliviantar cualquier estado anímico. Es pertinaz, actúa en círculos concéntricos a transformar lo bello, lo decente, a ser esclavo de sus gestos.
En esa lucha desigual en que el hombre se bate cada día, es necesario pensar, tener claro que lo horrible transforma al hombre, lo introduce a perecer en un lago que solo logrará salir, después de un largo cautiverio. Será sólo figura, sufrirá como hoja muerta de noche oscura, designio destrozado.
Meditemos compatriotas, seamos reflexivos, advirtamos que las irreverentes posturas de estos tiempos de los que nos conducen tercamente, nos alejan de vernos reflejados bellos en un espejo. Hablemos, somos legión, la percepción y la sensatez no nos acartona, me remito al latido presentido de encontrarme con la claridad de la palabra, el de ser y ser lo que somos. Somos bellos no horribles. Exijamos encuadres límpidos, devoción por el rigor de la honestidad y la decencia, todo lo impreciso y oculto pone en evidencia a lo horrible.
Lo bello emergerá sediento, tomará vuelo a encontrarse con los estados libres del pensamiento, volarán distancias, alturas, potenciará el cuerpo, florecerá la memoria.
“Reconocer que el alma humana es desconocida, es la suprema realización de la sabiduría. El misterio final reside en uno mismo. Cuando se haya pesado el sol en la balanza, medido los pasos de la luna y dibujado el mapa de los siete cielos estrella por estrella todavía quedará nuestro propio ser.”
Oscar Wilde “The Profundis”, Aguilar-1979-Pág 1230

Procesando...




























Lunes, 31 de Agosto de 2009 a las 11:50 pm
Nina: hermoso lo que escribe, que creo lo siente verdaderamente. Abrazos. MARTA.
Viernes, 14 de Agosto de 2009 a las 6:01 pm
Nina, fue una grata sorpresa encontrar estos escritos tuyos que como siempre me parecieron buenísimos. Cariños : Beatriz
Martes, 11 de Agosto de 2009 a las 1:35 pm
Nina siempre es un gusto poder leer un libro suyo, o como en este caso una opinión de UD, para mi es una de las mejores escritoras de Goya.Saludos.
Martes, 11 de Agosto de 2009 a las 1:05 am
Nina, cada vez me parece que escribe mejor. Es un gusto trabajar con usted. Un fuerte abrazo.