Como sabemos, la numismática tiene por finalidad el estudio de las monedas en general y especialmente, las antiguas.
Los fenicios fueron los que remotamente idearon la acuñación de un metal noble que sirviera para las transacciones comerciales y desde entonces casi todas las culturas han empleado el mismo procedimiento.
Hace tiempo recibí del Sr. Ramón Lallana una moneda de cobre con evidentes signos de haber sido utilizada, pero lo curioso del caso son las inscripciones que tiene la misma en el anverso y reverso. De un lado dice “El Sol” Malvina 2° sección y del otro “J.H.Dellatorre, Esquina”.
Esto motivó el inicio de una investigación que diga algo más de lo ya escrito y conversando con personas mayores luego de recorrer la zona de Malvina llegamos a la siguiente conclusión:
“El Sol” era un próspero negocio existente cuyo propietario Dellatorre era goyano. Las monedas tenían circulación en Goya, Esquina y por supuesto Malvina (Dpto. de Esquina). Muchos consideraron al principio (pese a la buena acuñación de la misma) como una especie de “vale” realizado con la intención de tener sujetos al cambio a las personas del lugar, ya que otros no podían cambiarlas.
Esto vino a robustecerse cuando personas ancianas me hablaban de la existencia de otra moneda, “El Golondrina” y que supuestamente correspondía a otro almacén del mismo nombre que competía con El Sol, aunque no se conocen ejemplares de ésta.
Nadie puede afirmar donde fueron confeccionadas y mayoritariamente afirman que poseen más de cien años y no faltó quien aventuró la posibilidad que El Sol sea el producto de las veleidades de perpetuidad de un señor acaudalado, pero no la aparición en escena de El Golondrina pues se conocen sólo relatos de su existencia.
Mucho más allá de las conjeturas debe uno necesariamente iniciar el buceo de las cosas a nuestro alcance que nos permitan dilucidar total, o parcialmente, la cuestión y en el inevitable agotamiento bibliográfico encontramos lo siguiente, que bien podía estar relacionado a la historia de la moneda en cuestión.
En 1881 (Presidente Argentino Julio A. Roca) se aprueba la reforma monetaria (Proyecto de Romero), un 5 de Noviembre se proponía acabar con las emisiones en papel y unificar la moneda circulante, pero el saldo desfavorable de la balanza comercial hizo que no dure mucho este criterio convertido en ley. Con Juárez Celman la situación se agrava y ante el caos financiero que se avecinaba el Ministro Pacheco pergeña la ley de “Bancos Garantidos” en 1889 cuyo artículo 1° decía “toda corporación o toda sociedad constituida para hacer operaciones bancarias, podrá establecer en cualquier ciudad, pueblo o territorio de la república, bancos de depósitos o documentos con la facultad para emitir billetes”.
Juan Balestra en su obra sobre la revolución, (1890) dice: “emisarios de la banca europea cruzaban el país ofreciendo créditos a las provincias y municipalidades de los lugares más apartados”. Julián Martel en su novela “La Bolsa” con respecto a la crisis económica y política decía “se perdió la prudencia en el manejo de la feliz coyuntura y fue turbado el desarrollo por la fiebre de los especuladores y por la venalidad de los funcionarios (se dejaban comprar) y el ansia de disfrute y de enriquecimiento rápido de los aventureros”.
En este aquelarre económico financiero nuestro país asistió estupefacto a la circulación de 191 tipos de monedas con nomenclatura diversa, lo cual contribuía indudablemente a confundir el movimiento fiduciario, y es aquí supuestamente donde podríamos ubicar el nacimiento de esta moneda emitida por un goyano.


Procesando... 



























Viernes, 16 de Octubre de 2009 a las 7:43 pm
Coincidimos Ovidio, el interés siempre está. De uno y otro lado, las naciones poderosas de turno en cualquier tiempo histórico, y los que aceptaban tal yugo o no tenían opción. En estos casos no deja de ser como “latitas” que entregaban en las grandes estancias a los esquiladores. El consumismo de hoy, nos lleva inclusive a que gastemos más de la cuenta por más que no se tenga idea que va a pasar mañana con el país. Los distintos planes, hasta los de menor cobro tienen hoy tarjetas. Más allá de la comodidad, el avance tecnológico, o lo que quieras, muchos ni siquiera saben manejarlas pues no los preparan para tal efecto.
Dentro de unos años seguramente se escribirá también, sobre los diferentes bonos que no hace mucho tiempo teníamos en las distintas provincias. Un abrazo.
Viernes, 16 de Octubre de 2009 a las 12:26 pm
Hola José, qué interesante tu investigación… de hecho siempre existió la tendencia a atrapar al consumidor de alguna forma, Monedas especiales, Vales, ooooo¡¡¡¡ en nuestros tiempos las Tarjetas que te atrapan en forma directa o indirecta, directa si es la ùnica alternativa de compra e indirecta si no te ofrecen ventajas por pago al contado o plazos menores a los que se ofrecen para tarjetas, es obligarte a hacer uso del servicio de una financiera… el costo del servicio? incluído en el precio… aunque se diga “en cinco meses sin intereses” …”aunque no lo parezca, el interés siempre està”
Saludos