Soportó en pleno siglo XIX la opresión libertaria del más enceguecido liberalismo español, que atacó el católico corazón de la Isla mediante la profusión de logias francmasónicas que, si preparó la independencia (sic), no lo hizo sino al costo de quedar atrapada en el monopolio comercial y político de los rubios esclavistas del Norte.
Su eje geopolítico ha girado siempre en función de la Florida (por algo conformó con ella una única capitanía) y, por ende, de los difusos intereses del amo (norte) americano que, desde las enmiendas Platt, limitó sus destinos.
La esperanza de redención en que Fidel Castro camufló sus propósitos comunistas apenas duró la breve alborada de aquel más que lejano enero de 1959. El coautor de la resistencia al régimen dictatorial de Fulgencio Batista, vale decir, el comandante Huber Matos quedó, de inmediato, prisionero en la negra noche de las cárceles fidelistas, tal como él mismo lo relata en su vibrante obra “Cómo llegó la noche” (memorias) con prólogo del historiador Hugh Thomas, y que fuera premio Comillas de 2002.
Las mismas humillantes mazmorras que sepultaron a tantísimos disidentes (sólo por el aberrante delito de pensar), como lo fue, v.g., el poeta y escritor Reynaldo Arenas, fugado fantásticamente del infierno, según su narración en “Antes que anochezca”.
Situaciones ambas insospechadas de derechismo fascista y que esperan aún la adhesión de tanto organismo nacional de defensa y promoción de los derechos humanos.
Ni hablar del más reciente caso de la médica Hilda Molina privada de conocer a sus nietos argentinos y que dejó malparado (lo quiera reconocer o no) al mismísimo ex -presidente argentino, cuya voluntariosa intervención chocó con la impenetrable voluntad del tirano. Asimismo, el ya nombrado Matos propuso, una mediación del susodicho Kichner para interceder por Jorge Luis García Pérez, alias Antúnez, escritor cubano atrapado en aquellas prisiones por el único crimen de disentir.
En el 2005 la mitad del Coro Nacional de Cuba pidió asilo en Toronto durante una gira que dicha entidad artística realizaba por Canadá. Ni más ni menos que lo ocurrido con Raúl Rivero considerado el mayor poeta cubano vivo quien, en La Nación de Buenos Aires del 31/07/2005 denunciaba desde el exilio “las brutales condiciones de su paso por una cárcel castrista”, criticando los sistemas de educación y salud de la isla, mitografía ya señalada escrita en otra oportunidad por quien suscribe.
Yo mismo pude (en ocasión de mi viaje a Cuba en enero de 2000) verificar las condiciones de persecución y discriminación en que viven los cubanos que (todavía) no han logrado escapar de aquel averno (”¡chico!, este es el infierno del Dante”, palabras textuales de una veladora del museo nacional San Francisco de La Habana).
En mi equipaje de turista salieron ocultas muchas cartas de discordantes que no podían (ni pueden) comunicarse libremente con el exterior. También peticiones a organismos internacionales para interceder por un trato más humanitario para los presionados y aún por su misma vida ya que, como será conveniente recordar, en Cuba está en plena vigencia la pena de muerte… aplicada a balseros fuguistas (¡sin escándalo de la siniestra prensa!). Logré también (casi sin proponérmelo) tomar contacto con los católicos comprometidos que, tan sólo por profesar su fe, son separados de cargos oficiales (y todo es oficial en un sistema colectivista) e, incluso, con niños heroicos que, desafiando el ateísmo militante que impera en las únicas escuelas habilitadas (las públicas) se acercan cada domingo a la santa comunión.
No fue fácil consolidar los vínculos ya que la atmósfera de represión que todo lo invade genera un clima de temor sólo comparable al que se viviera en la Europa del este, antes de la caída del muro de Berlín (1989).
El gran pensador contemporáneo Václav Havel (presidente que fuera de la República Checa) y viejo disidente checoslovaco, alertó a la Unión europea sobre los riesgos que implicaba seguir sosteniendo la estructura opresora del castrismo, en alas de un utopismo vaciado hoy de todo contenido humano.
La UE ha reaccionado (por lo menos parcialmente) y ha recogido con interés la situación de los oprimidos, así como ha reconocido la labor testimonial de las (así llamadas) damas de blanco, cuya actuación en el mundillo argentino es prácticamente (e intencionalmente) desconocida cuando no ocultada.
El intelectual Marcos Aguinis se ha sumado a la protesta y muchos otros ya no se dejarán engatusar por una mentira atroz que, aunque repetida hasta el hartazgo por los medios progre, no alcanzará jamás el rango entitativo de la verdad.
Las tibias aperturas económicas de finales de los ‘90 han dado un retroceso total.
No se trata, por supuesto, del capitalismo salvaje sino de una innocua economía doméstica que muestra, sin embargo, el fracaso estruendoso del socialismo.
Y la verdad es que el sistema se hubiera ya desintegrado hace tiempo de no contar con el aval financiero e ideológico de los compañeros de ruta… muchos de los cuales (sus organizaciones combativas) viven de las arcas de la isla y otros aportan por el camino de la España de Zapatero.
El núcleo de su persistencia no es otro que el odio (que el merchadising agita por los aires): “el odio como factor de lucha; el odio intransigente… un pueblo sin odio no puede triunfar…” (Che Guevara, Mensaje a la tri continental).
La Cuba real es un cadáver maquillado sostenido por insólitos personajes del sainete latinoamericano como, últimamente Hugo Chávez (pero ¿no es Venezuela el tercer abastecedor de petróleo de USA?) o la tilinguería nacional a cuya cabeza visible (¡sabe Dios cuál es la invisible!) aparecen los intocables de nuestro gobierno progre.

Procesando...




























Martes, 27 de Julio de 2010 a las 2:53 pm
Cuando cae la luminosa La Habana, (léase LAS VEGAS), con cientos de miles de turistas yankys, antro de gangters, mafiosos, capos de capis, allí era una Sodoma y Gomorra, blanqueo de millones de dólares, bancos de superpoderosos delincuentes, 500 burdeles, tráfico y sexo, compra y venta de blancas, negras, amarillas, gonorreas, sífilis, opio, drogas, rom, orgías colectivas, etc.-
Llegan los salvadores restauradores Fidel y el Quimero Utópico Ché Guevara.
Como el Ché ya molestaba pues tomaba poder y se ganaba a las masas, el democrático Fidel lo manda a Sud América, desamparado, sin apoyo logístico ni de Cuba ni de Moscú, solo, sin armas, sin hombres, sin botas, sin comida y con el mote de LOCO.
Mucho se ha hablado al pedo de la revolución cubana, pero tengo dos personitas de distintas ideas sociopolíticas que han viajado a Cuba; mi parienta conservadora (seria) me ha contado que los changarines de La Habana besan las manos al turista que les da 5 dólares de propina, lagrimean de emoción porque al menos comen ese día.
El otro personaje, socialista, amante de la platita y el buen vivir, tercer mundista, fanático de Fidel, de Chavez y del Ché, monto peronacho burgués K, no quiere contar TODO lo que ha visto; contó si de hacinamientos en conventillos al peor estilo de La Boca, promiscuidad, miseria paupérrima, degradación de la condición humana, de sexo infantil de niñas y niños, taxis que tienen prohibido circular por lugares miserables, etc.
Este amigo pro-castrista rompe bolas ya se dejó de hablar pelotudeces en las sobremesas elogiando a Castro.
Ambos, la conservadora y el loquito comentan lo mismo.
Es decir, la tragedia extremista de la bella Cuba del HEROICO José Martí, pasó de ser Las Vegas Caribeña a lo que es hoy, una isla soviética abandonada, en ruinas, social, económica, moral, cultural y políticamente hablando.
Martes, 27 de Julio de 2010 a las 2:08 pm
Muchas gracias..!!
Saludos cordiales.
Martes, 27 de Julio de 2010 a las 9:05 am
Excelente artículo. Y totalmente real.
Felicitaciones!!